El capitán Flavio y su humilde tropa buscan el lugar idóneo para realizar un disparo único y certero con su catapulta. Para ello deciden elegir entre los presentes a un artillero, un proveedor de munición y un ejecutante que les ayude en tan importante empresa. Lo que nunca pensó el capitán Flavio es que una rebelión alteraría para siempre el orden de los acontecimientos.



